El cromosoma Y, que determina el sexo masculino, es más estable de lo
que se creía. Un estudio presentado en Lausana estableció que, a pesar
de que el cromosoma masculino ha perdido unos 520 genes, sobrevivirá.
Según un estudio publicado este 23 de abril por la revista “Nature”, una
comparación de diferentes especies de animales muestra que una serie de
genes ha sobrevivido millones de años en el cromosoma Y. Se trata de
genes que no solamente están relacionados con la producción de esperma,
sino con otras funciones vitales.
“En el cromosoma Y se mantienen una decena de genes que actúan en
células y tejidos en todo el cuerpo”, cita la revista a David Page, del
Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge. “La evolución nos
muestra que estos genes son realmente importantes para la
supervivencia”, añade su compañero Daniel Bellott, principal autor del
estudio.
Hombres han perdido un cromosoma en 25 millones de años
Una investigación anterior había mostrado una dramática pérdida de genes
en el cromosoma Y a lo largo de 300 millones de años de evolución. Sólo
19 de los 600 genes que contenía inicialmente aún se mantenían. De
ellos, en los últimos 25 millones de años el cromosoma ha perdido sin
embargo sólo uno más, señalan ahora los científicos.
La pérdida masiva de genes era vista por los genetistas como un indicio
de que el cromosoma Y desaparecerá algún día. Page, Bellott y otros
miembros de su equipo investigaron genes que aparecen tanto en el
cromosoma Y como en el X. Compararon esos pares en el genoma de animales
emparentados en grado diverso con los seres humanos: chimpancés,
macacos, monos tití, así como ratones, ratas, vacas, didelfimorfos y
pollos.
Hay enfermedades que afectan de manera diferente a hombres y mujeres
Los científicos llegaron a la conclusión de que la pareja de cromosomas
XY en los seres humanos es clave para la producción y estabilidad de la
albúmina. Y que los genes de las parejas XY funcionan solamente cuando
están dobles, uno solo no es suficiente.
A una conclusión similar llegó el equipo en torno a Henrik Kaessmann y
Diego Cortez de la Universidad de Lausana en Suiza, que comparó los
cromosomas sexuales de 15 mamíferos y cuatro especies de aves. Los
científicos establecieron que el gen SRY, que determina el sexo en los
mamíferos, tiene 180 millones de años.
David Page y su equipo quieren descubrir ahora cómo actúan exactamente
estos genes tan antiguos en el cromosoma Y. “Hay una clara necesidad en
la investigación biomédica de ir más allá del modelo independiente del
sexo”, comentó Page.
Las enfermedades que afectan de manera diferente a hombres y mujeres
tienen que ser investigadas con mayor profundidad, como el síndrome de
Turner, en el que las afectadas sólo tienen un cromosoma X, indicó el
experto.
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